Needles in the Camel’s Eye, Brian Eno, 1974

En la última Píldora -de hecho, en esa y en varias más- apareció el nombre de Brian Eno como el de alguien muy importante en la música de los últimos cuarenta años. Desde luego, por poco que os guste la música o hayáis escuchado noticias musicales os habréis topado alguna vez con este nombre. Normalmente como productor de lujo de gente como U2, Coldplay o David Bowie, entre otros don nadies. 
La verdad es que un tipo tan polifacético como Eno (de nombre real, atención, Brian Peter George St. John le Baptiste de La Salle Eno, ahorráos las coñas de las sales de igual nombre) no se ha limitado simplemente a poner su sello en otros artistas. Como compositor también tiene una larga carrera discográfica, aunque es bastante probable que muy pocos tengáis trabajos suyos… a menos que os guste la música ambiental, su auténtica pasión sonora. 
Pero no se vayan todavía, que aún hay más. Antes de dedicarse a la música experimental y a la producción discográfica, el sujeto en cuestión había sido nada menos que el alter ego de Bryan Ferry en los Roxy Music más macarras dentro del glam rock más espectacular. En 1973, Eno marchó del grupo, tras lo cual grabó su primer disco, Here Come the Warm Jets. Aún no se había pasado a la música ambiental del todo, y aquel LP seguía estando mucho más cerca del glam rock de plumas y maquillaje, por bien que con un marcado acento vanguardista. 
Needles in the Camel’s Eye era el tema que abría el álbum y que resumía bastante bien el estilo descrito hace un momento. Aunque nunca fue single, el éxito del álbum hizo bastante popular al tema a principios de 1974. Años más tarde, la canción de hoy volvería a tener un momento de cierta relevancia al abrir el film Velvet Goldmine -del que adjunto el clip-, protagonizado por Ewan McGregor, Jonathan Rhys-Meyers y Christian Bale, y alrededor, cómo no, del movimiento glam rock británico de principios de los setenta. 
Ya puestos, para acabar, os recomiendo la peli. No es que sea una joya del séptimo arte -tampoco está mal- pero, sobre todo, merece la pena su banda sonora. Por lo pronto, os quedáis aquí con una parte de ella.

PS: ¡por fin pude reencontrar un clip algo decente, aunque se corte al final, con esta canción! ¡La de tiempo que llevaba queriendo colgar esto y nada de nada por la escasez de vídeos… y por la volatilidad pildorera de quien escribe! Y si no me creéis, me remito a la prueba: marcad AQUÍ, marcad…

Hasta la próxima.