Mitos (y mentiras) sobre los sindicatos

Estos días se están escuchando
por parte de los medios voceros del PP -personas mal informadas o, más probablemente, mal
intencionadas- una gran cantidad de mentiras sobre los sindicatos. En este sentido, quisiera poner algunos
puntos en claro sobre el tema, desmintiendo estos mitos-mentiras que sólo buscan perjudicar a la fuerza obrera de este país.

1- Los sindicatos subsisten gracias a los fondos que les da el Estado

La financiación de los sindicatos
proviene, fundamentalmente, de las cuotas de los tres millones de afiliados que
poseen, y que supone unos 250 millones de euros anuales.
Lo que aporta el Gobierno, 16
millones de euros,  se reparten en función
de la afluencia electoral de cada sindicato, dependiendo de los delegados que
cada sindicato obtenga. Esos ingresos deben ser suficientes para cubrir los
gastos de funcionamiento ordinario y del mantenimiento y, en su caso, alquiler
de los locales donde se realizan las actividades ordinarias. Pero también para
cubrir los costes de una de las principales funciones sociales atribuidas a
estas organizaciones: la negociación colectiva a veces a lo largo de muchas
horas o jornadas, de mas de 4.000 convenios colectivos que, mas tarde o más
temprano, acaban repercutiendo en la mejora de las condiciones de trabajo de
millones de trabajadores.
En contraste con los 16 millones
que reciben los sindicatos españoles del Estado, las ayudas con ese mismo
origen que ingresan los sindicatos británicos alcanzan los 98 millones,
mientras los italianos recaudan 600 millones y las organizaciones sindicales
francesas del sector público, 700 millones.
Por su parte, las organizaciones
patronales española reciben del Estado una cantidad parecida a la de los
sindicatos, criterio este, como mínimo, discutible, pues ni por número de
afiliados que aquellas tienen, ni por la disponibilidad de recursos que esos
afiliados poseen para pagar sus cuotas o, mas aún ni por el hecho de que esas
mismas organizaciones disponen de otras fuentes de financiación inaccesibles
para los sindicatos, las patronales deberían obtener el mismo volumen de
financiación que el que reciben los sindicatos.
Pero, puestos a cuestionar la
legitimidad, que no la legalidad, de los 16 millones que reciben los sindicatos
de los fondos públicos, nadie pone en duda, y menos los dirigentes políticos o
algunos medios de comunicación que así se lo reprochan, la pertinencia de la
Casa Real obtenga de los presupuestos generales del Estado una renta de
centenares de millones de euros cada año, sin contar el valor del patrimonio
que esa institución posee. Y todo ello por no hablar de los 6.000 millones que percibe la iglesia para cubrir la parte de los gastos
que no puede financiar con los ingresos de sus feligreses: aparte de todo esto,
la Iglesia Católica no paga ninguna clase de impuestos, poseyendo una ingente cantidad
del patrimonio de España, entre tierras, inmuebles, iglesias y catedrales,
joyas y obras de arte, etc. 
Son tiempos de crisis, para
todos, y la Iglesia, en su prepotencia, boato y absoluta desconexión con la
realidad, pasa de largo de ella. Se mantiene al margen, por encima del bien y
del mal y de las primas de riesgo. Al margen, también, de la solidaridad, y una
forma de ser solidario, aunque nos cueste a veces es pagar impuesto.
2- A los delegados sindicales no
se les descuenta el día de la huelga general.
Una de las mentiras antisindicales que mas circula por
algunos confidenciales, es que los delegados sindicales y liberados no se les
descuenta el día de las huelgas que puedan hacer. Esto es literalmente falso.
Los delegados sindicales no pueden hacer ejercicio de su crédito horario para
hacer una huelga legal convocada por su sindicato, las sentencia del Tribunal
Supremo 940 14/06/1990 y 934 13/06/1990 son bastante aclaratorias del uso horario
del crédito sindical.
3- Las horas sindicales son para actividad de
representación, no para hacer una huelga y la jurisprudencia impide utilizarla
para ello.
Por tanto, por ley esa
afirmación que se hace NO es cierta. Otra cosa es que  eventualmente lo hicieran delegados sindicales de
sindicatos no convocantes o delegados sin adscripción sindical, que podrían con
más facilidad justificar el uso de horas sindicales en esa jornada, por ejemplo
para cursos que su sindicato realizase. Pero no es el caso: en veintitrés años
que he sido delegado sindical, y en relación con otros delegados de otros
sindicatos, nunca he sabido de casos así.
4- Las horas sindicales se utilizan para excusarse del
trabajo mermando la productividad
El número de horas
sindicales que se prevé en el artículo 68 del Estatuto de los Trabajadores aún
hoy vigente es, comparación con la mayoría de los países europeos, escaso. Eso
podría explicar, al menos en parte, por qué una porción importante de los
delegados que salen elegidos en las elecciones sindicales tiene que dedicar un
porcentaje significativo de su tiempo personal. También tengo que decir, que
estadísticamente España es uno de los países de Europa que tiene menos
conflictos laborales.
Como ya digo en la
entrada de este escrito, últimamente a raíz de la huelga del 29 M se están
escuchando muchas mentiras en las formas de actuar de los sindicatos. Sospecho
que es obra de este gobierno de derecha cavernícola que, para desarrollar su
política de recortes, encuentran un estorbo en los sindicatos. Es como hizo Margaret Thatcher
en Inglaterra, intentar eliminarlos con sus mentiras y difamaciones, mandando a
sus voceros, llámense prensa amarilla o programas de TV de cadenas de dudosa calidad informativa como Intereconomía y afines.
Para acabar, quisiera recordar que la Agrupación del PSC de Calafell
está abierta de lunes a jueves de 18 a 21 horas (viernes para JSC). Si alguien necesita de alguna
consulta sindical, yo estaré allí para asesorarle en primera instancia, y si la
consulta es de Asesoría Jurídica, si lo desea lo pondría en contacto con dicho
departamento de UGT. 

¡Salud!
Rafael López
Secretario de Asuntos Sindicales de la Agrupación Socialista de Calafell